Tantos momentos,
tantos...
Tantas ansias de poder
verte nuevamente,
pero tú, tan
distante y tan ajena,
pues eres de otro;
de aquél que te lastima,
que te humilla,
que censura tu piel,
con golpes y
moraduras,
cruento destino el
tuyo, tan irreal y ajeno.
¿Por qué permitiste
someterte?
¿Por qué
nuevamente? Porqué, porqué...
Pero ya es tarde
para recordarte,
es tarde para
amarte, ¡todo ha terminado!
Elegiste tu camino,
le elegiste a él,
al hombre de tu
juventud,
al primero de tus
besos, de tus caricias,
a él; al hombre
que marchitó tus sueños,
tus anhelos; tu
verdugo y tu final.
¡Qué triste desenlace!
Pero viven en mí, los
recuerdos de dos almas,
que se piensan
desde muy lejos,
dos realidades distintas,
que procuraron
amarse alguna vez.
Autor del escrito:
Dante Moshue Díaz
Linares (Conde Apocalíptico)

