Compañera de
soledades,
amante y amiga,
nunca pienses que
no te quiero,
que no te amo...
Nunca dudes de
nuestros besos,
pues por tantas
cosas y más,
eres mi vida.
La dulce flor que
me acompaña,
la razón y mi motivo,
el culminar de mi
destino.
De la mano iremos juntos,
para así seguir
nuestro camino,
el camino que tú y
yo,
decidimos
emprender...
Fundidos en un
solo cuerpo
y unidos en una
sola alma,
juntos estaremos por
siempre,
hasta el final de
nuestros días...
Mi fidelidad es tuya,
también el alma y el corazón...
Autor del escrito:
Dante Moshue Díaz
Linares (Conde Apocalíptico)

