El transcurrir del
tiempo ha pasado, y el andar del reloj siguió su camino, pero aún sigo llevando
su dulce recuerdo en mi corazón... Tan lejos, tan distante, tan fría, mujer de
arena, mujer de sal.
Pero quedan aún
las memorias, remembranzas de aquellas noches que parecían infinitas, recuerdos
de tu dulce compañía, recuerdos de tu voz, de tu alegría, tan solo momentos que
llegaron y se fueron, momentos que nunca volvieron.
Autor del escrito:
Dante Moshue Díaz
Linares (Conde Apocalíptico)

