Soledad... Fría y desafiante;
afliges mi alma con recuerdos y melancolía,
vivencias tristes de un ayer,
hechos que nunca volverán a ser...
Esclavo soy de tu nombre;
un triste caminante que le grita al viento,
la agonía de sus pasos...
¡Oh soledad! ¡Apártate de mí!
Y permíteme hallar el reposo
que tanto he anhelado, que tanto he buscado,
pues en la indiferencia de tus lazos,
yo me encuentro atrapado...
¡Déjame vivir nuevamente!
¡Permíteme soñar! Soñar con un mañana,
soñar con ser libre, libre...
Libre del recuerdo y de su nombre.
Autor del escrito:
Dante Moshue Díaz Linares (Conde Apocalíptico)

