Hermosa
es la dulzura que emana de tu ser,
pues
en tu esencia llevas la belleza de las flores...
Hada
de ensueño, musa de la luz,
llévate
de mí la tristeza de mi alma
ya
que preso soy de la desventura y el dolor.
Pues
en este corazón cansado y triste
llevo
cargas tan pesadas,
cargas
que solamente tú puedes de mí alejar...
Enséñame
a coser en mi frágil piel,
las
alas celestes de la libertad.
Ansío
tanto escapar de esta miseria,
huir
de la soledad, de la desdicha y la desesperanza,
pues
anhelo sentir en mi corazón,
el
suave palpitar de la ilusión;
no
me dejes morir, ya que tengo mucho frío...
Ven
a mí que yo te espero... Hada de la luz,
huyamos
juntos hacia otra vida,
a
un mundo sublime donde fluya leche y miel,
en
donde las hojas nunca se marchiten,
y
donde la tristeza nunca nos pueda encontrar.
Autor del escrito:
Dante Moshue Díaz
Linares (Conde Apocalíptico)

