¡Desvísteme!... Desvísteme amor mío…
Con el calor de tus manos
y devórame con el fuego de tus ojos.
Ven aquí amado mío, es hora de empezar
con nuestro juego de muerte…
Pues he de tomar de tu dulce sangre
y he de apoderarme de tu alma para siempre
pues eres mío y no podrás,
alejarte de mí nunca más…
Tu alma y tu cuerpo me pertenecen
y has de ser mi esclavo de amor,
por siempre, por siempre…
Pues te entrego la inmortalidad…
Y hemos de amarnos por toda la vida...
Tus besos son como fuego en mi cuerpo,
y tu voz estremece mis sentidos,
me vuelvo loca a tu lado…
No puedo dejar de tocarte...
Solo quiero sentir el éxtasis en mi piel…
¡Llévame!... A las más oscuras fantasías...
Pues las noches son nuestras…
Quiero naufragar,
en el ardiente fuego de tus ojos
y sucumbir ante las caricias de tus manos...
Necesito tu cuerpo día tras día…
Noche tras noche…
Solo tú llenas mi alma y mi corazón
y en tus dulces besos,
encuentro la muerte y mi salvación.
Pues tú eres el ser que complementa mi vida…
Autor del escrito:
Dante Moshue Díaz Linares (Conde Apocalíptico)
Derechos Reservados 2011
10/06/11.

