Como la vida misma… algunas veces hay situaciones muy controversiales… Vamos por éste mundo como títeres manejados por grandes titiriteros, los cuales nos llevan de hilos transparentes pero muy duros… ¿A dónde vamos? ¿De dónde venimos? He aquí la gran pregunta… Simplemente nos dejamos arrastrar por los vientos de nuestro destino…
Como vagabundo he marchado por mil calles… siempre sonriendo con la mirada en alto, muchos me miran y tal vez se pregunten ¿Quién es aquél muchacho de cabellos largos?... Pues él… Camina placidamente por las viejas calles de esta gran ciudad, lleva un cigarrillo en la mano derecha y un extraño aparato en la otra mano… siempre camina feliz y nunca le hace ningún mal a nadie… Pero… lo que ellos ignoran, es que aquél sujeto, escucha una canción muy triste y muchas veces tiene que ocultar sus sentimientos con una sonrisa… Amigable...
Él… camina por la vieja callecita y se dirige a su escenario favorito… Es un lugar muy peculiar, una pequeña placita en la cual existe un viejísimo y gran árbol… Es más… Es el único en aquél lugar… En tal escenario el encuentra dos banquitas de madera… Se sienta en una de ellas y saca otro cigarrillo de su bolsillo, él pasa muchas horas en aquel lugar… Mirando la extraña gente pasar, algunas veces vienen a él, y le rodean… Le saludan amistosamente, unos lo abrazan y otras le besan… Que más da… Como dijo el Maestro Galileo: Dejad que las niñas vengan a mi…
Ellos… Pasan horas a su lado, le escuchan atentamente muchos de ellos… Algunas veces beben vino y otras veces cantan… En aquél instante todo parece perfecto y maravilloso… Pues él, no siente la soledad… Pero… Repentinamente, uno a uno se van despidiendo, unos lo hacen, otros, ya no tienen fuerzas para hacerlo… Y cuándo menos lo espera, aquél muchacho de cabellos largos, se queda solo nuevamente… Y las brumas cubren aquel lugar intempestivamente… Él agacha su cabeza y mira al suelo, y en alguna oportunidad suelta una que otra lagrimilla…
Se levanta… Y sigue su camino, como errante es su destino y los hilos que atraviesan sus manos son arrastrados nuevamente, por algo que él… No comprende… Simplemente camina triste, en la oscura madrugada… Él, va en busca de algo pero no lo encuentra, lo ha buscado en mil lugares y en mil almas, pero no lo halla… Tal vez algún día… Aquél muchacho de cabellos largos pueda hallar lo que tanto anhela su alma…Lo que tanto busca su corazón…
Autor del escrito:
Dante Moshue Díaz Linares (Conde Apocalíptico)
Dante Moshue Díaz Linares (Conde Apocalíptico)
Derechos Reservados 2011
24/06/2011.
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| El muchacho de cabellos largos (Ver Imagen) |

