Muchas veces siento tu tristeza,
tu congoja, tu
pena,
somos como dos
barcas en la mar,
viajeros errantes,
sin rumbo, sin
prisa;
pero vamos juntos
de la mano,
callando tantas
cosas,
y tal vez...
Fingiendo muchas
otras,
mujer amante de
mis noches,
de mis lunas,
mujer risueña,
mujer amiga,
¡cómplice de mis
delirios!,
de mis locuras,
pues eres tú mi camino,
mi destino,
mi bello ángel
que me cuida, que
me abraza...
Eres tú la mujer,
la compañera que
siempre soñé,
que siempre
anhelé,
eres tú mi
ambrosía y mi gran amor,
el amor de mi
vida,
el amor de mis días...
el amor de mis días...
Autor del escrito:
Dante Moshue Díaz
Linares (Conde Apocalíptico)

