Nuestras almas se han amado en la oscuridad del infinito…
En éste mundo nació nuestra pasión y nuestro dolor,
contemplando juntos, aquella maravillosa luna oscura,
la cual con su tenue luz, ilumina nuestros senderos…
El oscuro destino nos ha traído a éste lugar,
por siempre has de ser mi gran amor, en único y verdadero,
en las penumbras de nuestros sueños,
nuestras almas fundidas están, fundidas en las paredes
del vasto averno, solamente tú… Eres, la reina de mi alma,
desde el día en que os conocí, un sentimiento único
y verdadero se apoderó de mi ser, de mi alma,
el cual es sublime y maravilloso, nostálgico y bondadoso.
Pues tú eres, todo lo que mi corazón anheló toda la vida,
ojala y nuestros nombres estén entretejidos,
en los hilos del destino perpetuamente,
y así podamos manifestar, el amor tan grande que sentimos,
un amor diferente, tan sublime y maravilloso...
¡Bebamos del cáliz de nuestro amor y nuestra pasión!…
Como ambrosía de los dioses son tus besos...
Más ahora no te tengo, pues la vida tan cruel, nos separa,
ha puesto un muro de piedra entre nuestros caminos,
pero mi corazón siempre ha de latir junto al tuyo,
pues usted se lo ha llevado consigo para siempre…
En ti, he de vivir por el resto de mis días y vuestros sueños,
he de velar las noches, porque cuando cierres tus ojos,
allí estaré para abrazarte y consolarte, pues tu eres...
Mi bien y mi razón… En el ayer, en el hoy, y en el mañana.
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