Seré tuyo nuevamente mi dulce y bello amor…
Hoy, mañana y siempre…
Ahora sé la razón de vuestra partida…
Ahora sé el porque de tanto dolor…
Mis ojos hundidos están… Por el amargo llanto...
Más en éste día recobran su brillo,
Aunque tenue por el cansancio…
Pero vivos por tu regreso…
Porque sé, que estás aquí para quedarte,
y nunca más marcharte…
¡Seámos uno nuevamente!...
Y huyamos a un lugar diferente…
Donde ni la misma muerte nos pueda encontrar...
Donde podamos amarnos libremente
¡Por toda la eternidad!… Hoy, mañana y siempre...
Donde nuestros cuerpos se fundan,
con la inmensidad de la hermosa noche.
Solos… Tú, yo y la brillante luna,
como testigo, de nuestro infinito amor y devoción…
¡Arderemos en la pasión de nuestros cuerpos!
Y nuestras almas serán, una sola para siempre…
Aún cuando no quede nada… Ni sangre, ni tierra…
Allí… quedará nuestro recuerdo…
Y nuestro gran amor perdurará,
por los siglos de los siglos…
Porque nuestra magia es diferente, es especial…
Y nunca ha de marchitarse ni debilitarse...
Aunque todo deje de ser
y la hermosa luna, pierda su brillo…
Siempre, siempre, te amaré…
Porque nuestro amor es tan grande como el universo…
Autor del escrito:
Dante Moshue Díaz Linares (Conde Apocalíptico)
Derechos Reservados 05/07/2011.
Un mágico regreso (Ver Imagen) |
No hay comentarios:
Publicar un comentario